martes, 10 de junio de 2014

artpoetica

¿Qué pasaría si combináramos las palabras que usa la poesía con las ilustraciones propias de la animación? ¿Y si contásemos con un programa que nos permitiera crear y compartir nuestra propia poesía de forma sencilla, divertida y moderna? ¡Eso y mucho más es ARTPOÉTICA!
Artpoética es una propuesta diferente que trata de acercar la poesía a los jóvenes (y no tan jóvenes) a través de la animación y las nuevas tecnologías. Recomendada para todas las edades, los usuarios podrán conocer 26 de los más destacados poemas (y poetas) de la literatura en castellano. Un encuentro entre la poesía y el arte audiovisual a través de conocidos poemas convertidos en cortometrajes de animación de gran belleza.
Artpoética también reserva un espacio para la creatividad de los usuarios, porque ellos mismos tienen la posibilidad de escribir sus propios poemas mientras aprenden y se divierten de un modo original y novedoso.
Esta web ofrece una herramienta educativa que gustará tanto a pequeños como a mayores. Puede usarse como un complemento más para el aprendizaje, que ayudará tanto a los ya iniciados como a aquellos que se acercan por primera vez al universo de la poesía. Todo ello a través de la obra de los más grandes autores: Federico García Lorca, Rafael Alberti, Manuel Altolaguirre, Luis de Góngora, Gustavo Adolfo Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Luis Cernuda, Joaquín Sabina...
Artpoética también está presente en las principales plataformas móviles (Android, iPhone) y tablets (ipad) en forma de aplicaciones que os permitirán disfrutar al completo de esta increíble experiencia creativa y audiovisual.

La poesía es más que palabras

http://www.artpoetica.es/index.php?id=5

sábado, 31 de mayo de 2014

AMARANTA EN VENECIA Diputación de Granada, 2013 Diseño colección Premio de poesía para niños “El príncipe preguntón” Autor: Javier Izcue Argandoña Ilustraciones: Dinah Salama





Amaranta en Venecia

Poemario con 23 poemas infantiles, de diversos temas, en verso libre, con ilustraciones a todo color, que reflejan el viaje de una niña a Venecia. Este libro ha obtenido el VI Premio de Poesía para Niños «El Príncipe Preguntón».

Javier Izcue (Pamplona, 1965) profesor y escritor con varios poemarios y cuentos para niños recoge en este libro la perplejidad de una niña ante la siempre maravillosa Venecia: el vuelo en avión, la llegada a la ciudad de agua, la Plaza San Marcos, los canales, las góndolas, los palacios misteriosos, las iglesias, el turismo… toda la magia de esta «viejita», «bonita»,  «mojada»,  «salada»… la magia de una ciudad siempre amenazada y siempre maravillosa.

jueves, 29 de mayo de 2014

Por aquellos días los niños viajábamos muy poco y la realidad de nuestro entorno ofrecía escasas emociones.



Por aquellos días los niños viajábamos muy poco y la realidad de nuestro entorno ofrecía escasas emociones. Yo creo que, hasta los once o doce años, no me había alejado de Madrid más de de ochenta kilómetros, Ni desde luego había visto el mar, ni por supuesto había vivido una verdadera aventura. Pero los chavales de entonces teníamos otra forma de viajar y apasionarnos con la existencia: la imaginación.

En la acera de enfrente de la casa madrileña donde nací, en el número 20 de la calle Joaquín María López, había una pequeñita tienda, junto a una carbonería, que guardaba lo que varios de mis amigos y yo considerábamos los mejores tesoros. Era un comercio estrecho y profundo, sin ventanas al exterior. A la entrada se vendían golosinas, y el resto de la oferta la constituían los maravillosos tebeos. Muy viejos casi todos, por lo general gastadísimos, a punto de desencuadernarse la mayoría, incluso algunos con una buena parte de sus hojas comidas por las polillas. El dueño, que se sentaba al fondo, alumbrado por la mezquina luz de una bombilla de pocos vatios, era un hombre grueso y silencioso que nos producía cierto temor. Casi nunca hablaba. Se contentaba con gruñir cuando le cambiábamos nuestros tebeos usados por los suyos, añadiendo unos céntimos de peseta. Me pregunto ahora cómo podían sobrevivir muchas familias de la posguerra española con aquellos misérrimos negocios.

A bordo de los cuadernos de viñetas coloreadas navegué por los Mares del Sur y entré en el corazón de las selvas amazónicas, busqué oro en las minas de Alaska y tesoros en las sierras inaccesibles de los Andes, asalté carruajes al lado de Dick Turpin y acabé con bandas de gángsteres malignos junto a Roberto Alcázar y Pedrín, e incluso recorrí el espacio en la nave de Diego Valor, perseguido por el pérfido Mekong, rey de los marcianos.
JAVIER REVERTE